Han aumentado de forma alarmante los casos de esquizofrenia en los jóvenes.
Padres con testimonios terribles, con unos hijos que les amenazan, agreden y siembran el terror a unas familias que llevan toda la vida cuidando de sus hijos y que han de encerrarse con llave en sus dormitorios, en algunos casos, para no perder la vida a manos de estos enfermos. Necesitan ayuda, ayuda urgente.
Hay voces que apuntan al éxtasis y otras drogas, como una de las causas de
este aumento significativo.Los daños que esta droga provoca en las neuronas cerebrales son irreversibles. Las conductas violentas, a veces, obedecen a los desequilibrios producidos por la mezcla del alcohol con esta sustancias.
Las pastillas de éxtasis son una droga sintética, realizada en laboratorios clandestinos y producida en grandes cantidades a costos muy bajos. Con lo cual, su distribución se produce a un precio irrisorio, que cualquier adolescente de nuestros días puede pagar con total facilidad.

Pequeños camellos la introducen en los ambientes discotequeros y en zonas de "botellón" (esos lugares que algunos políticos están tan orgullosos de haber acotado y regulado), donde los chavales, cargados de alcohol o con el "subidón de la música", son presa fácil de estos desalmados que regalan, incluso, las primeras dosis a aquellos que se prestan a "probar" algo nuevo.
La curiosidad, el quedar bien ante los amigos, las chicas y el entorno hacen el trabajo sucio... los adolescentes caen facilmente en las redes del narcotráfico y el consumo de sustancias peligrosísimas, como las pastillas de éxtasis.
El modelo de sociedad en que vivimos ha traído consigo unos trastornos que, el día de mañana traerán problemas sociales muy graves.
La sanidad no dará a basto con una población de enfermos mentales, que ha de ser responsable de tomar med
icación de por vida, que han de ser constantes y escrupulosamente estrictos con las dosis. Que si no la toman, provocará brotes psicóticos violentos en muchos casos.Todo esto hace que estos enfermos sean carne de cañón. Individuos difíciles de integrar, por ejemplo en un entorno laboral sin riesgo de que, en un momento dado, puedan tener un brote y dañarse a sí mismos o a otros.
Los beneficios económicos que mueven estas nuevas drogas sintéticas son millonarios. Haciendo de ello un negocio floreciente e imparable. Capaz de corromper a los pequeños gobiernos donde se producen y fabrican.
Con capitales externos se montan laboratorios con toda impunidad y con el beneplácito de las autoridades del país. Comprados con la bendición de lo que está matando y enfermando a nuestros chicos.
Parar esta venta ilegal es imprescindible para detener el irreversible daño que ésto provocará a corto y medio plazo en todas las sociedades de consumo del mundo.
El conocimiento que los jóvenes tengan sobre los efectos que ésto provocará en sus vidas, ayudará a que ese porcentaje de ellos aprenda a decir "no", cuando alguien le
ofrezca éste u otro tipo de drogas. Dotemos, por tanto, a nuestros hijos, del poder que da la información para crear una personalidad capaz de sustraerse, en la medida de lo posible, a la presión social a que se ven sometidos en la calle y en la escuela.
Un saludo
Natacha.


































