"Nadie merece tus lágrimas... pero si alguien las merece, jamás te hará llorar..."
Anónimo.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Papá, ¡Me lo pido! ... ¡Quiero un pecho nuevo!

Este título, que en principio suena como un despropósito, en realidad refleja hasta donde hemos llegado.

Y a partir de aquí... ¿Qué?
No quisiera entrar en la polémica sobre la legalidad o no de algunas de estas clínicas (bastante sospechosas por cierto). Ni siquiera en la ética de los profesionales (que no niego que lo sean) del bisturí, a la hora de operar estéticamente y por razones meramente caprichosas a una niña de 16, 17 o 20 años. Al fin y al cabo (aunque me parece repugnante) ellos tienen la defensa perfecta: Yo no juzgo a mis pacientes, tengo un certificado firmado por ella (si es mayor de edad "qué risa, como que tener veinte años, en los tiempos que corren fuera ser mayor") o en su defecto: tengo el permiso firmado por sus padres (que ya les vale también). Bueno, pues a pesar de lo grave que es todo esto ya expuesto, quiero ir un poco más allá.
Y, psicológicamente ¿Alguien de toda esta peña que permiten las operaciones ha pensado en eso?
Vamos a ver, cuando una cría o un crío decide que quiere operarse porque "es lo más importante del mundo para mí"... Ay dios, malo. Cuando un adolescente dice esa frase, muy a nuestro pesar, la respuesta ha de ser invariablemente "No".
Someter a un cuerpo tan joven a una operación, con los riesgos que todos conocemos, anestesia, efectos secundarios, explosiones en avión (es broma), es una barbaridad, a no ser que sea una operación por un problema estético grave. Véase, una nariz descomunal, orejas de soplillo, tabiques desviados o incluso, problemas de espalda por el peso del pecho (que esas cosas también pasan).

Hace años vi en televisión un reportaje sobre los implantes mamarios y su caducidad y degeneración en el tiempo. Si no recuerdo mal eran unos 10 años lo que duraban las mejores prótesis implantadas, pasado este tiempo se hacía recomendable un nuevo implante con otra nueva operación, otra nueva anestesia, en fin... volver a empezar sobre un pecho de 30 años y ¡operado dos veces! Estamos locos o qué.

Tal vez debimos pararnos cuando todos los chavales del barrio ya tienen un cochazo más grande que el mío, por supuesto tuneado (que cuesta un pastón) y con un equipo de música que ya lo quisieran en algunas discotecas de algunos pueblos. O tal vez debimos parar cuando con 17 años, (más que nada para que no pierda el tiempo) les apuntamos a la auto-escuela para que se vaya sacando el carné (el teórico) y así cuando cumpla los 18 se pueda examinar del práctico y matarse el mismito día de su cumpleaños, cuando vuelva borracho a las cuatro de la madrugada (porque también debimos parar cuando le permitimos llegar a casa de madrugada).
Tal vez, digo yo, debimos parar cuando decidieron que, hacer el bachiller era una mierda, que "mejor me pongo a trabajar, en lo que vaya saliendo" Total, mira el abuelo, no sabe hacer la "o" con un canuto, y ahí lo tienes con 92 años en la mejor residencia de Madrid.

Pues eso, que los Reyes Magos traigan tetas para todos, que yo me quedo con las mías, que al menos me durarán (mas o menos dignamente) el resto de mi vida.

Un saludo.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Ahora también los "cachetes" estarán prohibidos... ¡Los niños al poder!

La idea es modificar en el Congreso el artículo 154 del código civil, ya que, parece ser, induce a pensar que "un padre o madre puede darle un cachete a su hijo". (publicado en el Faro de Murcia) (o en El país) La señora Marzal (directora general de familia e infancia) dice literalmente:

La "ambigüedad" que el Comité de Derechos del Niño de la ONU y diversas organizaciones de infancia aprecian en la redacción del artículo del Código Civil español que da potestad a los padres para "corregir razonable y moderadamente a sus hijos" será eliminada el próximo mes para acabar con la confusión en el uso de métodos violentos, entre ellos, "el cachete".

Y yo me pregunto, ¿Hasta cuando tanta chorrada? Estoy hasta las narices de que en esta España nuestra, seamos los maestros en desviar la atención del personal hacia cosas totalmente ridículas. Cuando conviene, por imágen, hacer caso a la ONU o a cualquier otra organización, es prioridad absoluta. Pero... ¿Qué pasa con todas esas organizaciones "humanitarias", para esos niños a los que nadie les dá un cachete? entre otras cosas porque el cachete sería el menor de sus problemas. Les violan, les azotan, les venden como a ganado al primer mundo, se les prostituye a algunos de esos padres que "se escandalizan" ahora por un simple cachete (y lo mismo hacen uso del turismo sexual).

Estoy en contra (faltaría más) de la violencia con los niños o con cualquier ser viviente, pero por favor, un cachete se hace, muchas veces, imprescindible.

Por ejemplo, tu bebé de 11 meses está empeñado en meter los dedos en un enchufe, o en morder ese cable que está justo al ladito del rodapié y que no encuentras la manera de empotrar. Bueno, pues tu vas y le dices: "A ver chavalín, mira, si muerdes el cable te va a meter un calambrazo que te vas a cagar. Con tus escasos 10 kilos de peso, lo más probable es que fallezcas al instante o sufras unas dolorosas quemaduras, en cualquier caso no es una buena idea". Creo que sería el momento de salir corriendo hacia el hospital, porque al bebé ya le ha dado tiempo a morder el cable, chupar el enchufe, tirar la sartén del fuego y comerse cuatro o cinco alfileres del costurero que andaba por allí.
¿Qué haremos cuando no les dé la gana ponerse el cinturón de seguridad? ¿Y si deciden comer sólo chocolate? ¿O se les antoja un nuevo ordenador que no puedes pagar? ¿O fumar marihuana en casa? Quizá entiendan que todo esto forma parte de "sus derechos". Habrá que volver a creer en "el ángel de la guarda" que vele por ellos. A nosotros, está claro que no nos dejan.

Es algo absolutamente ridículo. No entiendo a dónde queremos llegar a parar. Sigamos dando alas a los chavales, haciéndoles fuertes. Ellos (los niños de 8,10 ó 12 años) se enteran de todo. Están al tanto de todas las noticias, conocen sus derechos, y abusan de ellos. Recordemos por favor que no son adultos, que no podemos poner en sus manos la responsabilidad de ellos mismos, para luego considerales menores e irresponsables de sus actos. ¡Qué manía de "normalizar" lo anormal!

No quisiera entrar en esta dinámica, pero seamos justos y recordemos el terrible caso del Rafita,por ejemplo, que mató, atropello, quemó y violó con saña inusitada a Sandra Palo (qué terrible para esa familia verle en la calle) Pero como era menor... Incluso la fiscalía pide a la cadena de televisión Telecinco que no emita las imágenes. ¿Porqué? ¿Acaso no es ya, mayor de edad? Francamente, da asco. Un abrazo solidario para esta familia que tanto ha sufrido.

No hay más que ver qué ocurre con el profesorado. Quisiera saber qué opinan miles de profesores acosados por sus alumnos (sabedores perfectamente de que pueden actuar impunemente por ser menores) desalmados y crueles (claro, están sin formar, sin educar) Pero no. Que el gobierno y las leyes no nos dejen educar. Dentro de poco no podremos gritarles, ni regañarles, ni castigarles sin consola o sin Internet (por que como dice el anuncio "tienes derecho a Internet" ¡Ja! (pincha la imágen para ampliar)

Y cuando ya le hayamos entregado el mundo a menores sin formar, sin escrúpulos y sin educación entonces ¿Qué haremos? ¿Cómo vamos a obligarles a respetar a sus mayores? ¿Quíen va a ser capáz de hacer que cumplan las normas básicas si en casa ni siquiera (por ley) puedes educarles. Que alguien me explique ¿Desde cuando educar no es reprimir, acotar, regañar? No existe, que yo sepa una educación que no sea represiva.
Si hay normas son para cumplirlas, En el momento en que ésto no se cumple, pierde su sentido, se acabó. ¡Quitemos las normas! qué hagan lo que les dé la ga
na y los padres tendremos que ser espectadores y ver como nuestros hijos (a los que por supuesto nunca hemos dado un cachete ni hemos regañado muy fuerte) se pegan de bruces en una sociedad que no tendrá la más mínima consideración por su persona o interés por el prójimo y sus problemas. Se verán las caras ellos mismos. Frente a frente. A lo mejor la próxima ley es: Prohibido prohibir, ¡Qué miedo!

domingo, 11 de noviembre de 2007

¿Frustración? No, gracias

Si seguimos rebajando la edad de la inocencia (y lo hacemos los mayores, los padres) nos vamos a quedar sin niños.

Nuestros hijos dejarán ese maravilloso "mamá ¿por qué...?" Y pasarán a explicarnos como mantener una sana relación sexual con nuestra pareja estable o con algunas esporádicas que podamos tener fuera del matrimonio. La noticia de una niña de 11 años que estaba en avanzado estado de gestación ha pitado en mis oídos de forma aguda y dolorosa. Y todo lo que resaltan las noticias es, que su cuerpo no está preparado. ¡Señores por favor! En el momento que una niña tiene la regla, su cuerpo está preparado para una gestación y un parto. Nuestra preocupación debería centrarse en que a esa criatura le quedan, como mínimo 8 años de formación académica para poder valerse en esta selva del mundo laboral en que vivimos. Y digo 8 años, pero podría decir 15 si decidiera hacer una carrera universitaria.
¿Cómo encajará la cabecita de una cría de 11 años un embarazo? Teniendo siempre en cuenta que el drama es social, no físico. Las niñas de etnia gitana son madres muy jovenes, y niñas de otras culturas del mundo también. El problema es que en nuestro país esto es inconcebible por el ritmo a que va nuestra vida, pero, insisto parece que lo único preocupante es su cuerpo. No, lo penoso es su mente. Cuando vaya a una tienda de chuches ¿qué hará? seguramente comprará caramelos para su hijo y no pueda evitar comérselos ella por el camino. Su nenuco no se callará metiéndolo en el armario.
Lo que más me llama la atención es que una niña de esa edad sea capaz de mantener relaciones consentidas. ¿Tanto ha cambiado el mundo estos últimos 20 años? Claro que también vi en las noticias las revistas que estas niñas leen. ¿Dónde están los escrúpulos de esos que se llaman "periodistas"? ¿Han pensado que cuando escupes para arriba, irremediablemente te cae en la cara? Atención también a esos padres tan "molones" tan "liberales" lo que hacen con sus retoños. Ya se ve que la educación esa de "no le digas que no, que se traumatiza" o lo de "a los niños hay que decirles las cosas como son" no funciona. Cuidado con no enseñar a los niños lo que es "no" a que crean que la frustración no existe, o que el dinero llueve del cielo.Conseguir las cosas con un chasquido de dedo te convierte en un mago de niño y en un desgraciado iluso de adulto. No puedo evitar sentir cierto desdén hacia aquellos padres y madres que pretenden ser "amigos" de sus hijos. No perdamos el norte, los hijos son hijos y tenemos la responsabilidad (muy incómoda y dolorosa a veces) de educarles, enseñarles a superar los escollos que la vida, sin duda, les ofrecerá. Es mucho más cómodo achacar todo a la suerte, la mala suerte, las circunstancias y a los demás. Vamos a seguir echándole la culpa a cualquier cosa, excepto a nuestra negligencia (y me refiero a los padres, el colegio solo es secundario).
Claro que las instituciones públicas tampoco se quedan cortas, por una parte permiten la publicación de esas revistas "basura", no se regula la programación infantil... (he visto más de una vez escenas muy subidas de tono a las cuatro de la tarde en televisión). Y por supuesto (y esto ya es alucinante) en Cataluña quieren poner clases de educación sexual a partir de 6º de primaria. (mi hijo comento con ironía: "claro, así en 1º de la ESO serán clases pr
ácticas". Todo se andará) Cuidadito que nos la estamos jugando. Cuando estos niños que no saben aceptar un "no" por respuesta, sean adultos, nosotros seremos viejecitos necesitados de ayuda. ¿Creéis que ellos serán capaces de sacrificarse, de frustrar sus deseos para cuidarnos? ¿Serán capaces de renunciar a parte de su tiempo o dinero por unos viejos que no producen nada? Pensamos que dándoles todo, compramos su amor. Nos equivocamos de parte a parte. El amor es gratis y no se puede comprar ni vender. Se regala y cuanto más regalas más florece. Pero amor no es nada material. El amor se huele en una caricia, en una lágrima. Tampoco el amor se publica, siempre mana en silencio, por detrás, sin hacer ruido se agazapa junto a los nuestros y les acompaña durante toda su vida. Algún día, cuando nos sintamos solos, ese amor vendrá a acompañarnos y a consolarnos, pero nunca lo hará si lo hicimos con dinero o chantajes.
Yo rezo para que mis hijos, algún día, (no ahora) sepan apreciar el esfuerzo que supone a veces decir "no" cuando quieres decir "toma", o "no" cuando quieres decir "pue
des ir". Es una inversión a tan largo plazo, que hay padres que no son capaces de esperar los 20 años necesarios para ver cómo ese árbol creció recto gracias a que lo podaste cuando fue necesario, aunque esa poda produjera en su momento sangre, al final hizo el tronco fuerte... y creó un adulto sano, sincero, bueno, fiel e íntegro, capaz de ayudar a otros y de ser empático y solidario con los que más lo necesiten.
Y eso... será amor.

martes, 6 de noviembre de 2007

Listas de delincuentes, y ...¿por qué no?



¿Por qué en España no se publican las listas en internet o en cualquier otro soporte de todos los delincuentes, pederastas, homicidas y violadores?
En Estados Unidos se hace y no ocurre nada malo. Todo lo contrario. Si vivo en un barrio donde resulta que viven tres pederastas que rodean el colegio donde va mi hijo, me gustaría saberlo...

En nuestro país las sentencias judiciales son públicas, sin embargo acceder a ellas se hace complicado. Y, si son públicas ¿por qué es una información que se niega a este medio (internet) para que todos tengamos acceso? Que yo sepa, los documentos públicos son eso, al alcance de ¿cualquiera?
Alguien dirá... ¿Y dónde queda la intimidad del personaje en cuestión? vale, y yo digo ¿qué es más importante, la intimidad de un cerdo pederasta o la seguridad de mi hijo?


Si trasgredes la ley a esos niveles lo mínimo que mereces es que el mundo lo sepa. El estado no puede contribuir a tejer un paraguas para que estos individuos se escondan tras él y se agazapen esperando el momento de sorprender al ciudadano inocente, que para colmo, paga sus impuestos y, probablemente ha pagado parte del tratamiento de ese desalmado que acecha a su niño o a su hija... o a él mismo.

No se puede anteponer el derecho de un delincuente al derecho de un ciudadano indefenso como es un niño o una mujer suceptible de ser atacada por un enfermo ( que además estudios contrastados mundiales, aseguran que son irrecuperables) mental que reincidirá sin remedio.
Se nos llena la boca de la reinserción, de las segundas oportunidades, de la presunción de inocencia, de si en España la ley no está para castigar... Perdón? ¿Qué segunda oportunidad tiene una niña violada a los 6 años, o un niño expuesto a una orgía de apestosos adultos sobre su nuca? ¿Como se reinserta una madre que ha de ver a su hijo en esas condiciones? ¿Qué lugar encuentran esos menores ultrajados en esta sociedad tan "justa"?
Menuda justicia estamos administrando, menudo ejemplo estamos dando de coherencia. Ahora, eso sí, siempre estamos dispuestos a linchar a aquel que se atreve a ser "políticamente incorrecto".

Son tan pequeños, tan indefensos... no tienen poder para acusar. Por favor que el estado ayude a protegerles.
Su dedo acusador pasa inadvertido casi siempre. Son "locos bajitos" como decía la canción. ¿Quien va a creerles?



Tal vez algún día en este "santo país" seamos capaces de copiar algo más que las hamburguesas, hallowen con su "trato o truco" (que ni siquiera sabemos qué quiere decir) o el consumismo incontrolado que nos hace trabajar más horas que un reloj...
Un saludo.

viernes, 26 de octubre de 2007

De la violencia doméstica...

vamos a hablar hoy. Tema delicado donde los haya.


El drama está servido. Mujeres (y hombres y niños) maltratadas y maltratados ¿Cuantas víctimas al año en España? creo que van 75 ¿y cuantas víctimas en accidentes laborales? ¿y víctimas del tránsito? ¿y del terrorismo? ¿y personas menores desaparecidas? Todas las cifras superan a las mujeres asesinadas.

Unas cifras no descalifican ni neutralizan, ni mucho menos, minimizan a otras.
Lo que quiero poner de manifiesto es ,que el esfuerzo mediático, el empeño subjetivo con que se está tratando el tema, está llegando a límites insospechados.

Todo varón, además de sus atributos físicos, que le diferencian de la mujer, nace bajo sospecha. Es un mal tratador en potencia. Un pequeño cabrón al que habrá que educar con cuidado para que no saque sus instintos violentos.

Yo soy mujer, afortunadamente nunca he sufrido ningún maltrato, pero veo como los hombres de mi entorno se sienten acosados y sospechosos por el simple hecho de ser hombres. ¿Y esto no es maltrato por parte de la sociedad? Por supuesto promovido por los medios de comunicación que han generado en la sociedad un absurdo mundo en torno a este drama que siempre existió y siempre existirá. Es como las disputas rurales por aquella linde o aquel pozo que me tocó en herencia, o el derecho de paso de un camino cerrado. Estas peleas también terminan a veces descerrajándose varios tiros un vecino a otro... Esto (que ocurre a menudo) no merece horas y horas de información que bombardea a la población, que desgraciadamente se mueve por oleadas.
¿Y esas mujeres sin escrúpulos? también las hay que se aprovechan de esta situación para amargar la vida a su pobre compañero que se ve en un callejón sin salida cuando esta perversa mujer (que haberlas haylas) pone una denuncia falsa contra él. ¿Cómo se defiende este hombre? Hoy por hoy los hombres no son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Son culpables mientras no demuestren otra cosa.
Si seguimos dando alas a este tipo de mujeres ,dejamos indefensos a hombres fantásticos que, además de estar bajo sospecha de las acusaciones de la bruja de su compañera, de momento, se queda sin hijos, sin casa y en la puñetera calle con el beneplácito de los jueces y, claro, de la mayoría de la población.

Vamos a ver si los votantes están tan distraídos con este asunto, que no se plantea otro tipo de problemas (sin despreciar éste) mucho más importantes, y mucho más incómodos para nuestros dirigentes.

Habrá quien se pregunte ¿Qué puede haber más importante que el maltrato y la discriminación? Pues... muchísimas cosas, sin ir más lejos la clase de generación que estamos criando: Racistas, vagos, desmotivados, abandonados, jóvenes (no todos, pero si muchos) encantados de conocerse a sí mismos... Esto es muy grave. Es la semilla para la cosecha de los que rondamos los 40.

Todos hemos visto las imágenes del chaval que agrede a una chica ecuatoriana en el metro de Barcelona. La actitud del chaval es terrorífica, y ahí le tienes, en la calle tomándose una cerveza en un bar.

No hay forma de parar a un hombre que, tras matar a su pareja, se entrega a la policía Es absurdo... No puedes detener a quien no le importa morir o pasar el resto de su vida en la cárcel. Todo el dinero y los medios humanos que dediques a ello son inútiles.
Vamos a educar a los chavales dando ejemplo.
Animales y gentuza habrá desgraciadamente siempre.

Esto va por vosotros, hombres, porque lo justo es lo justo.
Un saludo.


miércoles, 17 de octubre de 2007

Una mañana te levantas...



y te das cuenta de que te has muerto. Te mueves, desayunas como siempre y ves a tu familia, como siempre. Pero... algo ha cambiado. Sientes que te has muerto. Que eres otra persona diferente a cuando te acostaste anoche. Que comienza el resto de tu vida. Cambiaron de repente tus prioridades (¿de repente?) no creo... supongo que hoy era el límite. Supongo que todas las cosas por las que has pasado han cobrado hoy su billete. Los que te rodean no saben nada y tu te sientes perdido, un poco como un extraño entre conocidísimas caras a las que te parece que estás engañando o suplantando al que ayer se acostó.
¿Te has preguntado como se sienten los demás? ellos no saben que has crecido. Ellos no entienden tus problemas, porque no se los has contado.

Este comportamiento es típico de los adolescentes, y este artículo a ellos va dirigido. En un mar de pérdidas todos son náufragos, no olvidéis que si hay un trozo de madera al que agarrarse, se debe compartir con aquellas personas que en algún momento dieron la vida por vosotros.
Crecer es doloroso y, a veces, la desorientación que ésto provoca hace que repartamos coces a diestro y siniestro. Mirad bien hacia quién dirigís vuestra ira. Si crees que la humildad es un signo de debilidad, te equivocas. Si crees que mantener una mentira la hace desaparecer, te equivocas. Si crees que abrir tu corazón te hace vulnerable, te equivocas. Si crees que echar la culpa de las consecuencias de tus decisiones a los demás, te hace más fuerte, te equivocas también.
La injusticia es una acción que siempre pasa factura. Ser joven no te exime de la responsabilidad de ser justo, sincero y coherente en la media de lo posible. Probablemente el pozo de tus desgracias esté dentro de mismo. Es muy fácil salir, solo tienes que gritar pidiendo una escala. Te aseguro que arriba de ese fondo oscuro donde, tal vez, te encuentras, están los de siempre. Los que te llevaban al médico cuando estabas malito, los que pasaron contigo tus noches de pesadillas infantiles, los que lloraban cuando soltaban tu manita en la puerta de la guardería (y aún así lo hacían sabiendo que eso te haría crecer), los que alimentaron tu auto estima para que fueras capaz de tocar el cielo con los dedos, contestaron a todos tus porqués y prepararon cada cumpleaños, cada regalo de reyes... y tantas y tantas cosas.
No lo olvides, crecer es difícil y duele, pero nos duele a todos.

domingo, 14 de octubre de 2007

Multiculturalidad.

Aún a riesgo de parecer racista, intolerante, radical o qué se yo qué más quiero compartir lo que a mi me parece la mezcolanza de culturas (que no de razas) en el momento de inmigración que España está "sufriendo".
Lejos de enriquecer cualquier cultura, creo que mezclar, de forma indiscriminada, masiva y premeditada, distintos pueblos, (que además pueden comunicarse facilmente, ya que poseen el mismo idioma) provoca un empobrecimiento de todos y cada uno de los pueblos que se presta a este juego.
Agravante es que además el gobierno prime a un inmigrante (en cuanto a los servicios sanitarios, educativos, sociales y culturales) frente a un habitante del país. Si de lo que se trata es de integrar plenamente a los extranjeros (que vienen a trabajar, la mayoría) ¿Hasta cuando tratarles como pobrecitos? ¿Hasta que momento debemos poner a su disposición situaciones excepcionales (saltarse las listas para entrar en un colegio, asistencia sanitaria, subvenciones para un nuevo negocio... y un largo etcétera) Creo que si queremos que los inmigrantes sean de verdad ciudadanos como todos los demás, deberían luchar por sus puestos de trabajo, sus centros escolares y demás guerras que todos libramos (desgraciadamente) cada día con nuestros hijos, en nuestras empresas y estirando los sueldos hasta fin de mes.
Es decir cuando se agrede a una persona negra (me niego a decir "de color". Cada vez que oigo esa expresión se me viene a la cabeza ¿de qué color?) inmediatamente asumimos que es un delito de racismo (racismo me parece ver que la única cualidad de ese ser humano es su color), a lo mejor le han dado una paliza porque el tarado que le ataca va puesto hasta arriba de alcohol. ¿Como defendería un abogado un ataque de este tipo si el agresor fuera ciego? ¿qué diría? es que como huele distinto... ¡Por dios!

Es cierto que es terrible discriminar a alguien por su color o condición, pero qué me dicen de esas niñas que estamos permitiendo que acudan a la escuela con un velo cubriéndoles el rostro, ¿no es eso denigrante? Pero es mejor tener contento al padre (que le dará una paliza a la niña si se lo quita) que a la niña, al fin y al cabo, la cría no vota.

Vamos a ser serios, siempre hubo y habrá minorías. Ayudemos a estas personas, pero no pretendamos suplir sus carencias con una caridad mal entendida. Conseguimos un ambiente enrarecido en los habitantes. Nos sentimos "agredidos" en cierto modo. Nuestros hijos (que no son más que nadie, pero por supuesto, tampoco menos) están en inferioridad de condiciones a la hora de acceder a ciertos servicios comunitarios, a expensas de, primero atender a los inmigrantes, y con el resto repartir las plazas, por ejemplo de una escuela de música.
Nuestra vaca, da la leche que da. Si todas las personas que acuden a la seguridad social es atendida (que es un gesto, la verdad) y no pagan sus impuestos, todos quedaremos antes o después desprotegidos.

En conclusión creo que la inmigración es necesaria, inevitable, asumible. Pero seamos realistas, si queremos que sean ciudadanos de primera (y creo que deberían serlo) dejemos de tratarlos como inmigrantes y tratemos les como uno más . Eso es igualdad, al menos así lo entiendo yo. Que paguen sus impuestos y se ganen sus privilegios como todo hijo de vecino.

No presupongamos que: cada vez que agreden a un extranjero, es racismo. Cada vez que pegan a una mujer, es violencia (Que no terrorismo como oí a alguien el otro día) de género. Cada vez que un perro muerde a un niño, es una raza a exterminar. Cada vez que alguien asalta un cementerio, se trata de un grupo satánico. Cada vez que algún chaval viste de negro, pertenece a grupúsculos indeseables sociales. cada vez que alguien viste un Lacoste, es un débil mental y un facha (¿qué es eso? les aseguro que los chavales de ahora ya no manejan ese término). Cada vez que alguien echa una partida de un juego de rol, terminará asesinando a alguien con una catana... Y tantos otros cada, cada, cada.
Vamos a ser un poco más prudentes en nuestras afirmaciones. ¿Qué me dirías si os cuento que la serie "Heidi" que se pasó por televisión en los años 70 fue uno de los primeros dibujos Manga? ¡Uh, que miedo daba Heidi! Creo que estaréis conmigo en que Heidi o Marco no es la idea que la mayoría tiene del Manga...
Un saludo a todos





jueves, 11 de octubre de 2007

¿Qué hacemos con los chicos?

En qué valores se supone que estamos educando a nuestros hijos. En casa, en los centros escolares, en la calle ... al fin y al cabo, todos somos responsables de los jóvenes en mayor menor medida, por acción en casa y por omisión en el resto del mundo.

Cuando hoy un chico dice: "me aburro" un escalofrío recorre mi cuerpo.
Con el cuarto lleno de tecnología, los estantes llenos de libros. A su disposición todo tipo de armamento lúdico, y el niño se aburre. ¿Por qué el aburrimiento es directamente proporcional a la cantidad de cosas que posees? ¿No es un tanto absurdo?

Tal vez hemos creído que con una mesa llena de cosas ricas que comer, nunca pasaríamos hambre... pero la duda mental y el mejunje que los jugos gástricos hacen en nuestro estómago nos quitan automáticamente el apetito. (recordemos que en eso se basa la política de los buffets libres, ves tanto... que no sabes qué coger y al final comes pasta, te llenas y a casa)Solo una buena tortilla de patata y un trozo de pan sería un sencillo menú que saciaría perfectamente el hambre.

Es una pena que esta sociedad que nos ha tocado vivir nuble la vista de los chavales, que probablemente no son culpables de verse arrastrados por un mundo vacío de contenidos y rebosante de cosas materiales.

¿Qué creen que pasaría si llevamos a un par de chicos, como nuestros hijos a una cabaña en medio del campo?
Supongamos que se quedan allí durante 8 o 10 días sin televisor, sin cobertura, sin ordenador, sin radios ni mp3, dvds, comidas precocinadas,consolas de videojuegos, internet... y ese larguísimo etcétera que todos conocemos.

¿Morirían de inanición? ¿Morirían de aburrimiento? ¿Sus mentes sufrirían una regresión irreversible? ¿Se volverían violentos con su hermano? ¿Les invadiría un ataque de pánico o ansiedad que acabara con su vida de manera fulminante?

NO absolutamente.
Soy de la opinión de que probablemente descubrieran cosas en su hermano que ni siquiera sospechaban. Aprenderían a sincronizarse para ,cada uno, asumir los roles de supervivencia necesarios. Se responsabilizarían de ser previsores. Fabricarían juguetes de cosas que hay por el suelo de la naturaleza (que antes ni siquiera habrían reparado en ellas), aprenderían que comer es un placer que habían olvidado. Aprender a apreciar las pequeñas cosas. Ver un amanecer. Ver como el sol se esconde y como suena el silencio abrumador de la noche en el campo. Despertar con el trino escandaloso de miles de pájaros. Tener el placer de ganar, fabricar, encontrar lo que necesitas para sobrevivir.
La vida fácil y repleta, tristemente no hace más feliz a nadie. Nos convierte en seres dependientes de aparatos que al final ni siquiera nos hacen compañía, que no nos quieren. En casa estamos todos... y cada uno en un cuarto.
La casa es tan grande... queríamos una casa grande para ser más felices, para tener espacio para todo y resulta que eso nos separa. Un televisor para cada uno... no compartimos conversaciones. ¿Qué nos une? Solamente la comida, ¿Por qué? porque, de momento solo hay una cocina y una sola persona que sabe preparar los manjares que a todos les gustan.

Si pudiéramos recuperar el tiempo, la calma, las palabras. Ni siquiera el ejemplo sirve... ¡No están delante de nosotros para ver nuestro comportamiento!

El efecto rebote de todo hará que en próximas generaciones, nuestros hijos, (esos que se aburren y "pasan" de tantas cosas) recuperarán la razón y educarán a sus retoños de manera distinta. Nos hemos equivocado dejándonos arrastrar por el consumo disparatado. Hemos distorsionado casi todo y, desgraciadamente todos lo pagaremos.

martes, 9 de octubre de 2007

Alonso vs Hamilton vs McLaren

¡Qué patético! Nunca se vio nada igual. ¿Cómo es posible que saboteen a Alonso dentro de su propio equipo?
Es una vergüenza que un bicampeón del mundo como Alonso tenga que competir con todos sus rivales y además:

- contra su compañero de equipo y su padre (con perdón),
-contra su jefe (Ron Dennis),
-contra el que infla los neumáticos,
-contra el del chupachups de los boxes...

y lo que es más grave,

- con su propia escudería,

Solo falta que la vocalista del Sueño de Morfeo se líe con alguien de la FIA (Max Mosley) y conspiren para hablarle por radio a Alonso durante la carrera en Portugués, como están en Brasil...

Tanto quejarnos de los chinos, (que si los veinte duros, que si nos invaden...) y resulta que tienen la mejor gravilla del mundo.
A ver si en Brasil se comportan y digo como dijo aquel: "Menos samba y mais trabaiar".

No se como lo veis, pero ¡Qué gane Alonso!
Un saludo.

lunes, 8 de octubre de 2007

Mendigos que nos agreden

Me gustaría sacar a debate un tema que me inquieta. Hoy un familiar a vuelto a casa de su actividad diaria, como siempre en el metro. Venía indignado por que se sintió agredido por la actuación de una persona que pedía limosna.

"Estaba sentado, leyendo. Un hombre de unos treinta años entra en el vagón. Se sienta en el suelo, se saca el zapato y después el calcetín. Bajo éste aparece un mugroso vendaje sucio y, sin dudarlo un momento y frente a nuestras perplejas miradas, retira la venda y nos muestra una herida purulenta.
Su discurso es el siguiente: Hola a todos, estoy enfermo, no tengo trabajo. Os pido una ayuda para poder comer. (Y mirándonos a los ojos) Soy seropositivo. (Pensé: "¿será una amenaza? ¿si no le doy nada me restregará la herida contra mi cuerpo? De repente me sentí presionado y tuve que darle unos céntimos que llevaba en el bolsillo, más que por caridad, por temor."

Y yo me pregunto: ¿Hay derecho a soportar esto en cualquiera de las muchas lineas de metro de esta ciudad y muchas otras? ¿por qué se permite este o ningún otro tipo de mendicidad?
Quiero aclarar (si no es así me corregís) creo que todas las personas enfermas de Sida en nuestro País cobran una mínima pensión de supervivencia del estado.¿De verdad esto se puede considerar "pedir"?

Pasear por el centro de cualquier ciudad supone un penoso espectáculo para ir, por ejemplo, de la mano de un crío pequeño. "¡Mamá, ¿Por qué ese señor sin pierna está en el suelo? Mamá, ¿qué le pasa a esa anciana, qué hace tirada en la calle con este frío?

Teatro en muchas ocasiones. Explotan enfermedades que deberían ser tratadas de otra manera. La administración debería hacerse cargo y sobre todo, (esta es la pregunta que pongo sobre la mesa) ¿Se debe prohibir la mendicidad?

A ver, no se trata de encerrar a estas personas para que el ciudadano de a pie viva en la ignorancia, sino de resolver un problema importante en todas las ciudades de nuestro país y de otros muchos. Crear infraestructuras que ayuden a estas personas (que en ocasiones gustan de vivir así, aunque nos parezca mentira).

Hacer responsable a la población del sustento y el cuidado de estos seres desfavorecidos me parece un abuso a nuestro corazón y a nuestra buena fe.
Un saludo.