Esto nos da pie para poder abordar un asunto siempre curioso y que a todos nos ha ocurrido alguna vez en la vida.
"Las casualidades no existen" dicen algunos... otros afirman que todo tiene una explicación razonable, el problema es que no sabemos encontrarla y, el ser humano, dado a fantasear, lo achaca a razones "invisibles" o misteriosas. No me quedo con ninguna de esta definiciones. No encuentro explicación a cosas que me han pasado en la vida. No muchas, es verdad, pero alguna de ellas re
almente inexplicables para mí.Algunos sostienen que las cosas siempre pasan por una razón determinada. Que nada es casual...
Como algunos casos curiosos de sincronicidad, es decir cúmulo de casualidades exagerado... que derivan en una conclusión sorprendente, podemos destacar alguna historia bien curiosas. La escuché hace pocas fechas en un programa de televisión ("Cuarto Milenio") que muchos conoceréis.
"Un hombre va de camino al trabajo y, ensimismado en sus pensamientos, se pasa la parada donde tenía que bajar y cuando está llegando a la siguiente parada, muy alejada ya de su lugar de destino, reconoce a lo lejos la casa de una vieja amiga, a la que hace años que no ve.
Decide seguir un tramo más, apearse y visitar a esta persona, ya que está tan cerca...
Baja del autobús y se encamina hacia la casa y al llamar a la puerta de la mujer, ésta acababa de abrir la llave del gas para quitarse la vida.
Este hombre, le salvó de una muerte segura... ¿estaba en el lugar adecuado? ¿fue casualidad que este hombre se pasara de parada? ¿Y recordar a su amiga? ¿también casualidad? Llegar en el preciso momento de que ella dediciese suicidarse... Ese mismo día, ese mismo instante..."
Por supuesto que los cúmulos de casualidades ocurren, constantemente.
¿Os ha ocurrido algo así, alguna vez? ¿Piensas que las casualidades existen, o que todo sucede por un motivo?

Pensar eso... significaría admitir que el destino está escrito. Por lo tanto... ¿Deberíamos dejarnos llevar por nuestros impulsos?
Tengo que confesar que la idea romántica de que el destino tiene algo ya preparado para mí, me seduce... Por otra parte, perder mi libre albedrío me agobia un tanto...
¿Qué opináis?
Un saludo,











































