Lo natural, los cuerpos naturales, parecen haber desaparecido de las pantallas de televisión, de las revistas.... Mujeres con grandes labios carnosos, hombres con culos imposibles y rostros impensables. Pechos turgentes a los 45...
¿No os habéis fijado que ha llegado un momento en que todas las presentadoras de televisión "se parecen"? Hay momentos en que uno las confunde...
Debe ser que van al mismo cirujano y los modelos de nariz, pómulos, ojos, estiramientos y mentones se repiten y está claro que hay favoritos.... Un puzzle que termina conformando una fauna de caras (más bien caretas) muy similares, acordes con los cánones establecidos de lo que entendemos por belleza...

Pues yo lo siento mucho, mi cuerpo dista muchísimo de ser perfecto, mi cara no es bonita, ni mi piel es de terciopelo... Mis dos hijos han dejado mi tripa "herida". Señales de guerra que luzco con orgullo...
Esas patitas de gallo dan un toque especial a mi mirada. Mis manos acusan tantos pañales cambiados y tantos platos fregados... y tantas caricias también. Mi cuerpo delata mi vida y eso dice cosas de mí. Habla de mi vida, que no fue siempre feliz.
Las lágrimas dejaron surcos que forman el mapa de mi piel. Mis risas la estiraron hasta romperla... esas arruguitas son de risa... ¡Cómo iba a quitarlas! Son mi vida, me acompañarán... Mi cintura, perdió algo de tono, inevitablemente... Esos pastelillos, esas paellas... También las disfruté...
A pesar de tener una talla 38 no aguantaría seguramente una sesión en bikini en vivo, jajaja. Por eso no la hago... Pero no me importa, ¿Quien necesita una sesión de fotos a estas alturas? Me quedo solo con las fotos buenas y las "malas" las borro que ahora son gratis...
Hacemos mucho daño a los jóvenes con las exigencias de ser "perfectos". Hoy no entraré en temas tan graves como la anorexia o la bulimia, la tristeza, la agresividad, la frustración.... y tantos ejemplos para ilustrar lo que provoca nuestra (y me incluyo, como no) intolerancia por lo feo, por lo que no "cumple" con las normas...
Y es que nos hemos acostumbrado a lo bello, lo fácil, lo hermoso... y sigue habiendo gente normal, como yo, que nos sentimos a veces ignorados o inferiores cuando nos sobraron algunos kilos o algunos granos cubrieron parte de nuestro rostro... Unas gafas o unos alambres correctores en los dientes, que pueden hacer estragos...

Lejos de querer frivolizar con el tema, os confesaré que yo misma estuve en el borde del abismo, cuando perder peso se convirtió en el centro de mi vida y lo conseguí, conseguí perder mucho peso... tanto que llegue a pesar 44 kilos (como una niña de 12 años) y aún no sé, porqué perverso mecanismo mental, no conseguí dejar de ver a alguien "gordo" en el espejo...
Hoy he recuperado parte de ese peso (unos cinco kilos) y procuro no mirarme mucho a los espejos, ya que me veo gorda siempre... creo que es un lastre que llevaré siempre conmigo. Gracias a que mi sentido común me dijo que, lo que mis ojos me muestran, no es la realidad. Que soy una persona normal, con un peso y talla normales... Solo me pregunto qué hubiese pasado si llego a ser algo más débil, o algo más joven... Tal vez hubiese caído en ese torbellino de dolor y disparate que es la anorexia... Que me rondó tan cerquita...
Cuidado con las comidas de los chicos y chicas, que se pasean por ese filo de la navaja... Es muy delgado y muy afilado. Te cortas, fijo.


Yo creo que son creaciones por ordenador... je, je.
Y a tí, ¿te preocupa mucho tu aspecto?







































