"Nadie merece tus lágrimas... pero si alguien las merece, jamás te hará llorar..."
Anónimo.

domingo, 11 de noviembre de 2007

¿Frustración? No, gracias

Si seguimos rebajando la edad de la inocencia (y lo hacemos los mayores, los padres) nos vamos a quedar sin niños.

Nuestros hijos dejarán ese maravilloso "mamá ¿por qué...?" Y pasarán a explicarnos como mantener una sana relación sexual con nuestra pareja estable o con algunas esporádicas que podamos tener fuera del matrimonio. La noticia de una niña de 11 años que estaba en avanzado estado de gestación ha pitado en mis oídos de forma aguda y dolorosa. Y todo lo que resaltan las noticias es, que su cuerpo no está preparado. ¡Señores por favor! En el momento que una niña tiene la regla, su cuerpo está preparado para una gestación y un parto. Nuestra preocupación debería centrarse en que a esa criatura le quedan, como mínimo 8 años de formación académica para poder valerse en esta selva del mundo laboral en que vivimos. Y digo 8 años, pero podría decir 15 si decidiera hacer una carrera universitaria.
¿Cómo encajará la cabecita de una cría de 11 años un embarazo? Teniendo siempre en cuenta que el drama es social, no físico. Las niñas de etnia gitana son madres muy jovenes, y niñas de otras culturas del mundo también. El problema es que en nuestro país esto es inconcebible por el ritmo a que va nuestra vida, pero, insisto parece que lo único preocupante es su cuerpo. No, lo penoso es su mente. Cuando vaya a una tienda de chuches ¿qué hará? seguramente comprará caramelos para su hijo y no pueda evitar comérselos ella por el camino. Su nenuco no se callará metiéndolo en el armario.
Lo que más me llama la atención es que una niña de esa edad sea capaz de mantener relaciones consentidas. ¿Tanto ha cambiado el mundo estos últimos 20 años? Claro que también vi en las noticias las revistas que estas niñas leen. ¿Dónde están los escrúpulos de esos que se llaman "periodistas"? ¿Han pensado que cuando escupes para arriba, irremediablemente te cae en la cara? Atención también a esos padres tan "molones" tan "liberales" lo que hacen con sus retoños. Ya se ve que la educación esa de "no le digas que no, que se traumatiza" o lo de "a los niños hay que decirles las cosas como son" no funciona. Cuidado con no enseñar a los niños lo que es "no" a que crean que la frustración no existe, o que el dinero llueve del cielo.Conseguir las cosas con un chasquido de dedo te convierte en un mago de niño y en un desgraciado iluso de adulto. No puedo evitar sentir cierto desdén hacia aquellos padres y madres que pretenden ser "amigos" de sus hijos. No perdamos el norte, los hijos son hijos y tenemos la responsabilidad (muy incómoda y dolorosa a veces) de educarles, enseñarles a superar los escollos que la vida, sin duda, les ofrecerá. Es mucho más cómodo achacar todo a la suerte, la mala suerte, las circunstancias y a los demás. Vamos a seguir echándole la culpa a cualquier cosa, excepto a nuestra negligencia (y me refiero a los padres, el colegio solo es secundario).
Claro que las instituciones públicas tampoco se quedan cortas, por una parte permiten la publicación de esas revistas "basura", no se regula la programación infantil... (he visto más de una vez escenas muy subidas de tono a las cuatro de la tarde en televisión). Y por supuesto (y esto ya es alucinante) en Cataluña quieren poner clases de educación sexual a partir de 6º de primaria. (mi hijo comento con ironía: "claro, así en 1º de la ESO serán clases pr
ácticas". Todo se andará) Cuidadito que nos la estamos jugando. Cuando estos niños que no saben aceptar un "no" por respuesta, sean adultos, nosotros seremos viejecitos necesitados de ayuda. ¿Creéis que ellos serán capaces de sacrificarse, de frustrar sus deseos para cuidarnos? ¿Serán capaces de renunciar a parte de su tiempo o dinero por unos viejos que no producen nada? Pensamos que dándoles todo, compramos su amor. Nos equivocamos de parte a parte. El amor es gratis y no se puede comprar ni vender. Se regala y cuanto más regalas más florece. Pero amor no es nada material. El amor se huele en una caricia, en una lágrima. Tampoco el amor se publica, siempre mana en silencio, por detrás, sin hacer ruido se agazapa junto a los nuestros y les acompaña durante toda su vida. Algún día, cuando nos sintamos solos, ese amor vendrá a acompañarnos y a consolarnos, pero nunca lo hará si lo hicimos con dinero o chantajes.
Yo rezo para que mis hijos, algún día, (no ahora) sepan apreciar el esfuerzo que supone a veces decir "no" cuando quieres decir "toma", o "no" cuando quieres decir "pue
des ir". Es una inversión a tan largo plazo, que hay padres que no son capaces de esperar los 20 años necesarios para ver cómo ese árbol creció recto gracias a que lo podaste cuando fue necesario, aunque esa poda produjera en su momento sangre, al final hizo el tronco fuerte... y creó un adulto sano, sincero, bueno, fiel e íntegro, capaz de ayudar a otros y de ser empático y solidario con los que más lo necesiten.
Y eso... será amor.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada vez que tus artículos, la semilla de la inspiración crece en mí para escribirte algo bonito... Por desgracia,yo no tengo hijo alguno, pero puedo comprender perféctamente todo lo que dices, puesto que yo fui en su día un niño y un adolescente.Por suerte para mí, tengo unos padres maravillosos que supieron pararme los pies en su día, lo cual se lo agradezco profúndamente. Gracias por mostrarnos el otro punta de vista que nadie se atreve a mostrar

leznari dijo...

el comentario me ha gustado mucho..has expresado exactamente muchas de las nociones que algunos adultos tenemos y no llegamos a expresar...estoy de acuerdo contigo un tronko....se fortalece desde el crecimiento

Nomegustamorirme dijo...

La noticia del embarazo de esa niña de 11 años es algo que duele hasta los huesos. Se ve que sabes mucho de estos temas. Me gusta leerte.
Un abrazo

natacha dijo...

A mi también me gusta muchísimo leeros.
Gracias a todos.

amapolaeninvierno dijo...

Decia un poeta que los hijos son para el mundo.Cuanta desidia amiga mia,preferimos trabajar más horas para cubrir a nuestros hijos de enseres inservibles que no les protege de su peor enemigo (el vicio, la pereza,)Seamos humildes huimos de la responsabidad de formarles para el mañana por que estamos distraidos en nuestros quehaceres...Es mejor dejar en manos ajenas la tarea más hermosa e irrepetible ¡que dios nos perdone!