"Nadie merece tus lágrimas... pero si alguien las merece, jamás te hará llorar..."
Anónimo.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Y de su mano...


Apenas si levantaba dos palmos del suelo y cada 1 de Noviembre tomaba la mano de mi abuela y, andando despacio, a su paso, nos encaminábamos al cementerio de San Isidro, a ver a mi abuelo, ese señor que para mí era una lápida en un nicho alto, altísimo, que ni siquiera alcanzaba a ver...

Mi abuela caminaba cansina por el Paseo del Quince de Mayo... casi en un arrastrar de pies, no por los años, sino por la pena.
Ella se arrastraba por la vida mientras yo revoloteaba a su alrededor, riendo saltando y pregunt
ando sin parar.
Los momentos con ella me hacían sentirme libre, querida, consentida y respetada. Era feliz, podía saltar sin que alguien me chillara, podía hablar (una de las cosas que mas me gusta hacer en la vida) sin que nadie me dijera "¡Calla ya, niña...!" y de vez en cuando me acariciaba la mejilla o me arreglaba las coletas. "A ver este lazo... que lo tienes torcido..."


Abuela, y qué hacías de niña. Abuela, cuéntame otra vez lo del cuervo que tenías amaestrado... y lo de cuando saltabas desde una ventana a un montón de paja.... Dime cómo era tu cuarto...¿Que no tenías cuarto? Preguntaba exagerada... ¡como si no lo hubiese oído mil veces...!

Todo aquello, escuchado una y otra vez, se volvía nuevo para mí cada vez que ella me lo contaba, con un nuevo matiz, con algo que se había dejado en el tintero... Deliciosas conversaciones camino al cementerio de San Isidro donde mi abuelo reposaba bajo otro nicho vacío, que años después, supe que era de ella...

Ya dentro del cementerio, bajo la sepultura, yo la observaba desde abajo, a su lado veía como ella alzaba la vista al nicho y siempre me decía: "Tachita, anda, dile hola al abuelo.." -Hola abuelito... Y entonces me apartaba... solía llorar y yo, no podía soportarlo.

Corre
teaba por entre tumbas hermosas, lápidas que se me antojaban muy antiguas., grises, custodiadas por angelicales figuras o vírgenes hermosas. Grandes cruces o fotografías bajo un cristal abultado...

No sentía pena... sólo si la miraba a ella, cosa que no hacía hasta que me llamaba.
Nunca jamás observé tanto dolor en unos ojos. Debía quererle tanto...Su mirad
a se perdía en el infinito... y un suspiro se le caía de la boca.

"Abuela, anda vámonos ya". Tiraba de su mano sin conseguir moverle un milímetro. De repente, parecía volver conmigo y me sonreía... siempre me sonreía. De su sonrisa aprendí lo triste que puede ser una sonrisa...

La vuelta siempre era peor... más lenta, más pensativa...
Y de mayor, como no conocí a mi abuelo...Cuando pienso en él ,sólo veo a una mujer mirando hacia arriba, suspirando...

Mi abuela, el ser más maravilloso que se cruzó jamás en mi camino.
Gracias Abuela, Gracias Manuela por arreglarme las coletas, por acariciarme las mejillas y por no mirar a través de mí... Jamás te olvidaré.

Tu nieta,
Natacha

105 comentarios:

Nuria dijo...

Que dedicatoria tan bonita. Seguro que tu abuelita la siente.
AUnque aquí hayas plasmado la tristeza que sentía al ver a su esposo.
Que linda eres.
Un abrazo

Ricardo Colomer dijo...

Preciosa dedicatoria Natacha.

Un besazo

José dijo...

¡Qué bonito! Un amor que perdura más allá de la muerte. Y por lo que dices, aunque pasaba el tiempo, la ausencia no reducía el dolor.
¡Quién tuviera la suerte de amar así!
Bss!

€_r_i_K dijo...

A veces cuanto más necesitamos a algunas personas, desaparecen de nuestras vidas, situandose en cualquier lugar del inmenso infinito, y tál vez, solo si lo deseas, puedas hablar a alguna estrella, descargandoté su energia que ilumina el tiempo que dure tu diàlogo con esa persona......

Besos de recuerdos.....

Adolfo Calatayu dijo...

Realmente me emocionó muchísimo tu relato,tanto sentimiento,tanto recuerdo presente...me alegro que atesores en la memoria tales imágenes,yo no conocí ni a mis abuelos ni a mi papá,pero a pesar de ello "viví" tu historia como propia.
Sos hermosa queridísima Natacha.
Muchos cariños

Silvina Mora dijo...

Natacha, oa! Qué lindo tu recuerdo, qué lindo haber tenido una abuela y así de cariñosa. No me quiero imaginar la tristeza y el dolor de tu abuela...
Te mando un beso y un abrazo!!!

Juanjo dijo...

Precioso homenaje "niña".

Un beso.

Bowman dijo...

Gran persona tu abuela ¿cómo no quererla así?
Hasta yo quería amaestrar un cuervo, ja, ja. Por lo visto no es difícil. Leí algo al respecto de niño en el Manual de los Jóvenes Castores, y más tarde en un libro de Konrad Lorenz.

Una curiosidad (perdona)... ¿abuela paterna o materna?

A la mía la veía muy poco y le hacía poco caso, porque vivía con mis tíos fuera de Madrid y, cuando íbamos a verla, preferíamos irnos a correr entre los frutales o a la piscina (éramos niños), en vez de estar encerrados con ella en la habitación. Le dábamos dos besos y salíamos a jugar. La pobre tenía problemas de mobilidad y sólo se trasladaba de la cama a la mesa camilla.
Un día, ya adolescentes, nos apeteció quedarnos con ella charlando y nos pasamos horas. Nos contó tantas cosas interesantes que maldije el tiempo perdido todos esos años. Nos habló de como crió a mis tíos y tías y a mi padre durante la posguerra, de cómo mi abuelo (que no conocí) era perseguido (republicano en zona franquista, el pobre), etc. Murió al poco tiempo, pero me queda el regusto de que por fin nos 'conocimos' y nos llegaron comentarios de que ella no paraba de alabar ese día, emocionada del rato que había pasado con nosotros y encantada de lo majos que habíamos salido sus nietos al final. Feliz de que fuéramos como éramos.

Era mi abuela pirata (la pobre tenía una pata de palo, tras un desgraciado accidente ferroviario).

Pero lo mejor de tu abuela, querida Tachita, era su visión sólida de tí. ¡Qué lástima que algunos te vieran sólo transparente! Tu abuela sí que sabía ver.

PIER BIONNIVELLS dijo...

Que lindo escrito.
tan conmovedor.. y triste a la vez..
Yo no tengo abuelos.. pero se cual es ese sentimiento, Lo he vivido a lo lejos.. viendo los abuelos de mis amigos y su trato tierno que tienen con sus nietos..

Que estes bien.

Abrazos.

Silvia Gemini dijo...

Ay amiga se me calleron unas lagrimas ,parecia que veia a tu abuela , mientras le pesaba el corazon pensando en tu abuelo ,quien sabe cuanta triteza tenia adentro, cuanta lucha sola y cuanto lo necesitaba.Me encanto este recuerdo tuyo y de tu abuelita que tambien ella seguramente lo lleva consigo ,tu a su lado jugando dandole alegria. Un beso enorme .

Chuspi dijo...

Uf Nata....con el corazón encogido apenas puedo decirte nada...es leer la palabra "abuela" y ya no veo las teclas....
Sabes que solo hace 1 año que la he perdido en unas circunstancias horribles y todavía, es algo sin superar...
Si te digo que el escrito ha sido conmovedor...me quedo bastante corta....

UN BESAZO!!

Natacha dijo...

Nuria, seguro que sí, teníamos una especial conexión. La siento a mi lado a veces..
Un beso, bonita
Natacha.

Ricardo, gracias cielo. Por estar.
Un beso también para tí.


José, pues sí mi abuela, seguramente sufrió mucho, quedó viuda bastante joven... una lástima
Un beso, cielo
Natacha.


Erik, gracias, siempre tienes palabras hermosas... Sigo comunicandome de alguna forma con ella.
Un beso, amigo
Natacha


Adolfo, que bonito que pudieses sentirlo... lo siento mucho por tí, los abuelos suelen proporcionar momentos inolvidables... no todos claro,
Un beso, ángel
Natacha.


Silvina, qué alegría verte por aquí... Gracias por eso tan bonito. Si que era una mujer hermosa....
Besitos y cariño, linda
Natacha.

Natacha dijo...

Juanjo, hace mucho tiempo que se lo debía. Ya utilizo su nombre en mi blog de manualidades, firmo como Manuela en su honor.
Como eso que dicen.... mientras alguien se acuerde de mí, no moriré... bien pues mientras yo viva, mi abuela estará por aquí..
Un besito, cielo
Natacha.


Bowman, pues me contaba lo del cuervo y yo alucinaba, decía que hablaba y que estaba por la casa como un perrillo... increíble... Siempre me fascinó aquella historia, ella tenía pocos años, imágina la sevilla de 1910 (nació en el 4) en la sierra un pueblo de mineros, sin luz... impresionante, el cuervo en la casa... Se me antojaba de pelicula.

Era la madre de mi padre.

Pues tu abuela seguro que recordó aquel día siempre. A veces los niños y los abuelos se hacen regalos para toda la vida...
Algunos abuelos son como tesoros, como libros antiguos... y a veces nadie los abre.... con la de cosas que esconden...
Un besito, indi
Natacha.


Pier, gracias por venir, cielo. Las relaciones con los abuelos suelen ser especiales, siento que no tuvieras... Recuperalo cuando tengas nietos...
Un besito, mi niña.
Natacha.


Silvia, gracias. Para mi son recuerdos muy emotivos... he leído el texto a mi marido y no he podido terminar... me ahogo y no puedo seguir... fíjate después de tantos años...
Gracias por tus bonitas palabras.
Un beso, amiga
Natacha.

Chuspi, mi niña. Lo siento. Siento haberte recordado un triste episodio...
Gracias por leerlo y además comentar, eres encantadora, ya lo sabes una encantadora revolera...
Un beso, mi niña.
Natacha.

sinkuenta dijo...

Querida Natacha: me ha emocionado esa relación con tu abuela... Seguro que tú a ella también le tocaste el corazón y le acariciaste su triste vida. ¿por qué los adultos estamos tan ciegos con respecto a los niños? ¿Cuesta tanto decir una palabra amorosa, comprender los sentimientos infantiles, transmitir fuerza y seguridad? ¡seguro que no! Un abrazo y una caricia: Alicia

Natacha dijo...

Alcia, lo que pasa es que a veces los niños son molestos, más allá de sus preguntas, su revoloteo, su inquietud por todo, se encuentra el deseo de ser mirado, considerado...
Qué te voy a contar, jajaja.
Un beso, bella
Natacha.

Ana dijo...

Te invito a un meme. Ahora vuelvo, creo que ésto de tu abuela me va a gustar bastante.

Un besito. Ana

Antiqva dijo...

Amiga, me tienes "enternecido"; a partir de ahora, creo que no te vas a librar de que te llame "Tachita".

Amiga, sigue en esta linea... ahonda..., tienes un filon

Un fuerte abrazo

Silvia M. dijo...

Preciosa dedicatoria a tu abuela, muy tierna y cercana. ¡Y qué bonito ese amor entre tus abuelos! Mi abuela Carmen también vivió esa situación, yendo al cementerio a menudo para visitar a su único amor, mi abuelo, que murió hace ya 30 años y al que apenas llegué a conocer. Ella tiene ahora 95 y todavía se le escapa una lágrima cuando habla de él. Eso es amor.

Ana dijo...

Si ya sabía que me iba a gustar. ¡Me ha emocionado! Yo también tenía una relación especial con mi abuela y encima, tuve la suerte de tenerla a mi lado hasta hace casi siete años. No lloré, pero te prometo que todos los días, desde aquel 1 de octubre, me acuerdo de ella, de usu palabras y de cuánta razón tenía siempre. La recuerdo con amor, sin tristeza, como si todavía estuviera aquí.

Un beso para tí y otro para nuestras queridas abuelas.

Martin dijo...

Muy buen post amiga, es emocionante poder recordar a alguien tan querida como tu abuela.
Un besito coletis.

los pensadores dijo...

hola,muy linda dedicatoria,concuerdo con nuria seguro tu abuelita la siente...es hermoso poder amar asi y q perdure aun despues de la muerte..ojala muchas personas pudieran amar asi.

esperamos verte pronto por nuestro blog.

me conmovio la dedicatoria y me parecio una ternura y eso se llama tener sentimientos.

nos vemos un abrazo.

Sendieva dijo...

Que bonito recuerdo mi Nata, creo que la relación de la abuela con la nieta es de lo más especial, de las mas bonitas, que todos deberíamos tener el privilegio de disfrutar de ella...

Precioso cariño, como todo lo que trasmites siempre, muchos besitos mi coletitas, sigue recordándolo siempre.

La terapia de Rafaela dijo...

Muy bonito tu homenaje a tu abuela, me ha emocionado mucho, y me ha hecho recordar cuando iba con mi madre a visitar el cementerio para hablar con mi abuelo...

bss

zoraida999 dijo...

Uf!! Natacha, te acabas de adelantear a mi entrada, en la que estaba para dedicarles un pensamientos a las dos personas mas importantes de mi vida antes de mi propia familia, mis abuelos maternos, con los que pase mi primer año de vida y de ahi todos los veranos hasta muy mayor. Eran lo mas grande que he tenido, y la conexion com mi abuela era perfecta, una mujer con unas ganas de vivir, alegre, coquetas y maravillosa, que cuando se fue hace ya unos años dejo un vacio en mi, imposible de llenar. Dicen que no hay nada como una madre, pero para mi no hay nada como mis abuelos. Mi apoyo, mi pilar, mi confianza y mi amor. Los hecho mucho de menos y se que de donde esten estan cuidandome. Pero por otra parte, siento desde entonces que si hubiese algo despues de este mundo, mi abuela me lo hubiera hecho saber y hubiese venido a verme. A veces creo que quizas no pueda, y que me hace saber que estan ahi cuando le pido algo, y he sentido como que me ha ayudado a conseguirlo.

Os hecho muchisimo de menos. Os quiero.

Un beso.

zoraida999 dijo...
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Natacha dijo...

Antiqva, puedes llamarme como tu quieras. Comprenderás que ese nombre no me trae más que cosas bonitas a la cabeza...
Gracias por venir, cielo
Un beso,
Natacha.

Natacha dijo...

Silvia, pues sí, ¡95! años vaya qué maravilla.
Mi abuela murió con 87, sospecho que no quería seguir ya más tiempo. Puesto que no estaba enferma.
Disfruta de ella todo lo que puedas tienes un tesoro
Un beso, cielo
Natacha.

Natacha dijo...

Ana, ahora voy a ver tu meme.
En cuanto a las abuelas, se ve que la relación especial es muy común. El salto de generación debe ser algo que une especialmente, la unión sin la responsabilidad de la educación... solo amor porque sí...
Un beso, bonita
Natacha.

Natacha dijo...

Martin, gracias. La verdad es que siempre es un placer encontrarte por aquí.
Un beso, amigo
Natacha.

Natacha dijo...

Pensadores, vaya, gracias por decir todo eso tan bonito.
Me pasaré a visitaros, claro.
Me gustaría poder visitar a todo el mundo más a menudo, pero es materialmente imposible atenderos en los cinco blog y devolver las visitas como merecéis, espero que sepáis entender.
Un besito y muchísimas gracias por venir.
Natacha.

Natacha dijo...

Zoraida, te aseguro que tu abuela debe estar cerca de tí.
Aún a riesgo de sorprender a alguien o de que piensen que estoy loca, te diré que mi abuela si que me "hablo" después de morir.
Nunca creí hasta entonces.
Un beso, preciosa
Natacha.

Natacha dijo...

Rafaela, que te he saltado....
Estos recuerdos son comunes a muchos de nosotros ¿verdad? ahora ya no se va tanto a los cementerios... tenía su encanto
Un beso, amiga
Natacha.

Natacha dijo...

Sendieva, pues creo que si alguien no ha disfrutado de una relación especial con alguno de sus abuelos, ha perdido parte del encanto de la niñez.
Un besito, mi niña preciosa. Cómo me gusta verte por aquí cerquita
Natacha.

Sandra... dijo...

Ainssss... que casi no termino el relato por las lágrimas en mis ojos!!
Nuestras abuelas!!♥♥♥ Cómo han marcado nuestras vidas no?? Yo no sé por qué, pero en estos días la tengo mucho en mi recuerdo!
Precioso tu posta amiga, muy emotivo!!! Besotessssssss

Luciérnaga dijo...

Que importantes son las abuelas. Precioso, precioso relato Natacha.

Un beso fuerte (y gracias por el consejo)

soñadora dijo...

"De su sonrisa aprendí lo triste que puede ser una sonrisa". Que conmovedor tu relato , y esa frase no sabes como me impresionó.
Un abrazo desde Perú y felicitaciones por tu blog, tu forma de escribir toca muchas fibras dentro de uno.

Aguabella dijo...

NATACHA

Pues aqui me tienes llorando como la pobre Magdalena, será porque acaricio la carita de ms nietos, porque atuso las coletitas de mi niña?
Será porque soy abuela?

El caso es que lloro y me emociono con tu vivencia y agradezco mucho esta preciosa entrada para recordar a tu Abuela.

Al vivir en Madrid tenemos muchos lugares comunes, me he dado cuenta de eso.

Un besito reina

@Patrulich dijo...

Me hiciste emocionar a mí también, mi linda.
Y yo ayer que estuve en un momento importantísimo de mi vida, tuve la suerte de tener a mi abuela aplaudiéndome y animándome... es una jovencita de 84 años, elegante, hermosa... te mandaré la foto!

Un beso grande como el mar,
para mi hermana ojos de mar...

Natacha dijo...

Sandra, hay veces que parece que ronden cerquita de nosotros.
Gracias por leerme de nuevo. Estoy contenta de poder transmitir lo que sentí de niña. Veo que lo habéis entendido todos. y eso es hermoso
Un beso, preciosa
Natacha.

Natacha dijo...

Luciérnaga, gracias por venir bonita. Ahora tienes que pensar en cosas más jovenes, jaja.
Un beso, linda
Natacha.

Natacha dijo...

Soñadora, gracias por tu visita. Y es cierto, hay sonrisas especialmente tristes, la de mi abuela lo era, pero esa sonrisa siempre era para mí.
Un beso, cielo
Natacha.

Natacha dijo...

Aguabella, estoy segura de que tus nietas y nietos guardarán siempre esos recuerdos, como yo lo hago. Dales todo tu cariño. No sabes el bien que les haces... eres un tesoro.

Seguramente tendremos lugares en común, seguro. jajaj. Madrid es muy grande, pero si el mundo es un pañuelo.. imagina Madrid... jeje.
Besitos, abuela preciosa.
Natacha.

Natacha dijo...

Patri, ya sé que nada debe entristecerte hoy. Es un día hermoso y especial para tí.
Disfruta de esa abuelita, a tope, hermana querida.
Un beso gigante que cruce el mar...
Natacha.

Maria Jesús dijo...

Te he dejado un abrazo en mi blog

Autores Reunidos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Autores Reunidos dijo...

La belleza y la verdad son cosas hermosas. Desde lo cotidiano y viviendo la vida así, pueden apreciarse ciertos valores que más allá de cualquier recuerdo, se sitúan como presente cuando son evocados, porque de alguna manera han quedado ingénitos en el propio jardín, ese bello y verdadero, cotidiano y cercano, seguramente sean valores, más que recuerdos, imperecederos como las estrellas que una noche por primera vez nos dimos cuenta de que estaban y, cuando miramos ahí en este firmamento interior, cada cual tiene sus estrellas y tú, Natacha, has compartido parte de ese cielo.

Muchas gracias de corazón...
Emig

Josefa dijo...

PRECIOSA DEDICATORIA, Y MUY BIEN ESCRITA.
GRACIAS POR TU VISITA AL BLOG DE JOSEFA.
UN BESO.

Nómada planetario dijo...

Como olvidar a las abuelas, tarea imposible.
Entrañable recuerdo el que aflora en estas líneas.
Saludos.

Our house dijo...

PRECIOSO.

Tus abuelos y los míos son vecinos. Seguro que juegan a las cartas todas las tardes juntos.
Comparto tu fascinación porlas esculturas del cementerio de san Isidro. La cantidad de gente interesante y +/- importante que descansa allí.
Yo conocí a mis abuelos maternos y a mi abuela paterna; guardo de ellos muy buenos momentos y esa sensación de cariño sin precio que ellos saben dar.
Mi abuelo era ferroviario y cuando pasaba alguna noche en su casa dormía entre ellos; por la mañana mi abuela me despertaba y al rato llegaba mi abuelo con carbón para la cocina y maderitas para encender, con las que me ponía a jugar con el a los coches...
Voy a llorar.
Besos.

Bowman dijo...

Vaya, Our, mi abuelo (materno) tambien era ferroviario...
¡Leches! Este post de Tachita nos va a poner a llorar a todos. Se acabó la sequía.

Ana dijo...

Hola Natacha; el otro día no te dije que hace muy poco leí un libro corto, pero maravilloso, sobre la relación tan especial que se crea entre una niña y su abuela. Se titula "Estás en la luna", y creo que te encantará. Hay una reseña en mi blog y encima, tuve el honos de que me contestara su autora, Carmen Montalbán. Cuando puedas y si te apetece, lee la reseña.

Un besito. Ana

Natacha dijo...

Emig, muchas gracias por aceptar compartir estos recuerdos, que como bien dices, son presente en su momento.
Un beso, amigo mío.
Natacha.

Natacha dijo...

Gracias Josefa, por venir a leerme. Te mando un beso cariñoso
Natacha.

Natacha dijo...

Nómada, gracias por tu sensibilidad.
Un beso, cielo
Natacha.

Natacha dijo...

Our, Hola, qué gusto verte por aquí...
Pues es un privilegio descansar en San isidro, no creas.
Los cementerios tienen algo especial. Nunca me produjeron miedo, tal vez por este recuerdo en concreto. En Estados Unidos disfruté de sus recoletos y mínimos cementerios colocados en cualquier rinconcito de grandes ciudades.

Un beso, querido amigo,
Natacha.

Natacha dijo...

Bowman, parece que Madrid se encoge hacia atrás formando una maraña en la que estamos todos juntos, jaja.
Un besote, indi
Natacha.

Natacha dijo...

Ana, ya he ido a verlo. Me lo apunto... total, solo tengo 6 libros en danza....jajaj Uno más está bien.
Gracias cielo.
Natacha.

Bohemia dijo...

Que linda tu historia...que lindo el haber compartido tantas cosas con ella...Me gustó mucho esta frase: "De su sonrisa aprendí lo triste que puede ser una sonrisa..."

Un saludo

Elsis dijo...

Estoy segura que tu abuela Manuela está junto a vos, y recordándola la mantendrás viva por siempre en tu corazón.
Yo tengo un recuerdo hermoso de mi abuela, era mi compinche, mi compañera de juegos...a su lado víví los más lindos momentos de mi vida.
Sos un tesoro, mi niña!

Besitos!!

Jorgelina dijo...

Natacha es realmente hermoso lo que le dedicaste a tu abuelita...emocionante...
Un beso

dijo...

No soy de muchas palabras y ahora tengo menos...

Solo decirte que me ha emocionado.

Un beso

campanilla dijo...

CM no estoy sensible últimamente... me han emocionado tus palabras,
hya que ver las cosas que recuerda una de pequeña que luego, de mayir se añoran tanto...
yo no conocí ni a mis abuelos maternos ni a mi abuelo paterno, mi madre me cuenta muchas cosas de ellos, cómo me hubiera gustado conocerlos y absorver su caríño. Mi abuela paterna era un sol la quería muchísimo, se murió siendo yo un retaco, aún así la recuerdo, sentada en su mecedora sonriéndome,nos veíamos poco porque yo estaba en Alicante y ella en Granada.
Me daba mucha rabia cada vez que mi mejor amiga hacía rabiar a su abuela, la mujer sólo quería lo mejor para su nieta, sin embargo ella sólo tenía malas contestaciones y yo la trataba como si fuera mi abuela, la echaba tanto de menos...
Bueno, bueno, me estás haciendo recordar muchas cosas... y ya se me cae el moquillo.

Me encantó tu entrada, me quedo con esa niña que le encantaba que su abuelita le contara tantas y tantas cosas, y seguro que esa abuelita se sentía super feliz al ver a esa chiquilla tan entusiasmada escuchando.

un besazo muy fuerte wapa!!!!

Hiletrados Creativos dijo...

Una historia muy bella y vívida. Me gustó mucho realmente. Saludos cordiales desde México

Salegna dijo...

Que orgullosa estaría tu abuela de ti, seguro que lo esta.
Gracias por tu comentario en mi blog, también te añado para visitarte de nuevo.
Un beso

Natacha dijo...

Bohemia, gracias por tus emotivas palabras...
Y si, claro, una sonrisa puede ser muy triste.
Un beso, cielo.
Natacha.

Natacha dijo...

Elsis, espero tenerla presente siempre, mantenerla viva a mi lado...
Gracias por venir, mami
Natacha.

Natacha dijo...

Jorgelina, mi abuela si que era hermosa...
Un beso, amiga
Natacha.

Natacha dijo...

Mô, tampoco voy a decirte nada, salvo Gracias.
Un beso, bonita
Natacha.

Natacha dijo...

Campanilla, suele pasar que cuando tenemos los amores cerca no los apreciamos, como tu amiga.
Seguro que después le pesó no haber disfrutado de ella como yo hice.
Un besito, querida
Natacha.

Natacha dijo...

Hiletrados. Bienvenidos a mi trastienda. Gracias por vuestras amables palabras, espero veros por aquí siempre que lo deseeis...
Un beso hasta México.
Natacha.

Natacha dijo...

Salegna, bienvenida, amiga.
Gracias por tu amabilidad y tu visita.
Vuelve por aquí, te enlazo también.
Un besito.
Natacha.

Leznari dijo...

Hola mi querida niña de ojos grandes. Volví (esa ya lo sabes jejeje) entro con fuerzas, con ganas de dar guerra, me ha encantado lo que he leído, quizá algún día publique yo un articulo de mis abuelos, tan solo conoci a 3pero a cual más maravilloso.
Tengo la suerte de poder imaginar a tu abuela, puesto que la conocí y recuerdo cosas que nos contaba.
Te quiero mi gran amiga.
Besitos dulces.
LEZ

Hiletrados Creativos dijo...

Hola Natacha, gracias por devolver el comentario y de paso mirar nuestro blog (mío y de mi amiga Sherly). Pasé a la dirección que me diste y te agradezco mucho la invitación. La idea del blog comunitario para escritores me encantó y por lo tanto me interesa participar en el proyecto. Tengo varios escritos: ¿Cuál de ellos puede servir? ¿O me recomiendas elaborar uno con un tema determinado? Por lo pronto, te agregaré a mis links. Saludos

Atte: Carlos Iberri

La Rizos dijo...

¿Sabes? Yo también recuerdo así a mi abuela: sabia, triste, pensativa, cariñosa. Y a veces pienso que sería hermoso aprender a querer tanto como ella quiso a mi abuelo, tan entregada, tan auténtica. Precioso relato el tuyo; seguro que ella está encantada de haberlo leído, allá donde esté. Un beso, guapa.

mosqueteras dijo...

los abuelos esas personas tan especiales.
me encanta cuando mis abuelos me cuentan sus historias.
yo recuerdo como mi bisabuela me contaba su juventud y las cosas de sus tiempos, me gustaba sentarme en su habitación y preguntarle cosas y recuerdo como le brillaba sus ojos

un beso
mosquetera mari

Natacha dijo...

Lez, cielo, ya sabes lo especial que mi abuela era para mí...
Deberías escribir ese post. Tu abuela, también se lo merece, era genial...
Un besito, mi amiga del alma. Qué bueno que estés de vuelta.
Natacha.

Natacha dijo...

Hiletrados, Carlos te envío toda la información por mail. Si no la recibes dímelo y la envío de nuevo.
Cuento contigo para el proyecto. ¡Gracias por apuntarte! será genial.
Un besito, cielo.
Natacha.

Natacha dijo...

Rizos, guapa, Gracias por venir.
Es verdad que casi todas las abuelas se parecen... serán los años, Me pregunto si alguna chiquitina me rondará de viejita... espero que sí.
Un beso, bonita. Gracias por venir.
Natacha.

Natacha dijo...

Mosquetera mari, por lo que veo, aún tienes a tu abuela... qué suerte. Cuidala como un tesoro que es...
Un beso, bonita
Natacha.

jordicine dijo...

Un texto precioso, lleno de sentimiento. Te felicito por ello. Besos y hasta pronto.

Justy Walker dijo...

Precioso homenaje... las abuelas son lo mas grande de este mundo... después de las madres... nada sería igual sin ellas...

Recuérdala siempre... como yo hago con las mias...

Besos

Natacha dijo...

Jordicine, gracias cielo. Por tu sensibilidad para entenderlo.
Un beso, amigo
Natacha.

Natacha dijo...

Justy, bienvenido a mi trastienda. Gracias por tu amable comentario.
Jamás olvidaré a mi abuela. Como ya he dicho antes, firmo como manuela en mi blog de manualidades, en su honor.
Mientras yo siga en este mundo... ella me acompaña.
Un beso, amigo y vuelve siempre que quieras.
Natacha.

Hache dijo...

Precioso.

Natacha dijo...

Hache, gracias guapa.
Un beso,
Natacha.

* Sine die * dijo...

Ufffffff....lo que es la vida, Natacha....hoy, justamente hoy, hace 3 años que se fué la mía...(aunque en realidad nunca se fue...se quedó en mí, formando parte del oxígeno de su recuerdo), y justo hoy visito tu blog y leo ésta entrada...

No tengo palabras...ha sido precioso leerte...

Un besito

Carlos_Alberto, dijo...

Hola Natcha,
Es precioso este homenaje a tu abuela si te viera estaría muy orgullosa de tí de verdad...
Yo echo mucho de mnos ami abuelo y se pasa mal pero con el tiempo acbas acostumbrandóte a ello pero siempre me acuerdo de él...Y nada decirte que nos escribas pronto y que me encanta tu armonía en el blog.
Un besito!

Maru dijo...

Tu abuela Manuela es un angelito que te cuida, igual que mi abuelita Sara, que se fue dejado un vacío en la familia tan grande, que hemos llenado con muchos recuerdos y mucho amor.

Un besito grande.

Maru

Natacha dijo...

Sine die, pues qué casualidad. Me gustaría no haberte entristecido.
Cuida ese recuerdo como oro en paño. Yo lo hago.
Un beso, mi niña
Natacha.

Natacha dijo...

Carlos Alberto. Parece que todos recordamos con cariño a nuestros abuelos, siento que hayas perdido al tuyo tan pronto.... no le olvides nunca, así no morirá.
Un besito, cielo
Natacha.

Natacha dijo...

Maru, si ángeles que revolotean a nuestro alrededor, ayudando a veces...
Un beso, cielo
Natacha.

gaia56 dijo...

tierna dedicatoria.
un beso

Manuelito dijo...

Que curioso Natacha, tu abuela era Manuela y yo como Manuel me siento contento con tu relato, suena muy tierno!!

Amelie dijo...

Preciosa dedicatoria, Natacha.

Yo nunca tuve abuelos y es algo que he envidiado siempre. Tú tienes tus recuerdos, que son un tesoro.

Un abrazo, corazón.

Natacha dijo...

Gaia 56 bienvenida a mi trastienda. Y gracia por dejar tu opinión.
Espero verte a menudo por aquí, estoy encantada de conocerte.
Un besito, cielo
Natacha.

Natacha dijo...

Hola Manuelito, Gracias por venir... ya ves, las coincidencias, jajaja.
Un besito, cielo
Natacha.

Natacha dijo...

Amelie, pues si que son un tesoro y así los guardo.
Un beso, mi niña. y ¡Bienvenida!!!!
Natacha.

M. Jose dijo...

Bonito relato para tu abuela, Natacha, es lo mejor que le puedes regalar, seguro...
Un recuerdo hermoso.
Un abrazo
M.José

Natacha dijo...

M. José, gracias cielo. Es un pequeño homenaje por todo lo que ella me regaló..
Un besito, cielo
Natacha.

Enigmática dijo...

Que bonito texto guapa, me encanta leerte, me ha recordado a mi abuela, a la abuela que aún hoy piensa en mi abuelo, llora cuando lo recuerda... aquel abuelo que yo jamás conocí, que también es una lápida alta que ella mira desde abajo.

Besos,

Enigmática

Natacha dijo...

Enigmática, Cómo son las abuelas ¿verdad? tan tiernas y tan adorables.. me alegro que aún disfrutes de la tuya. Ojala tuviese yo a esa mujer aún a mi lado.
Un beso, bonita
Natacha.

Enigmática dijo...

Gracias guapa, aunque en realidad no disfruto de ella todo lo que debería, pero bueno, me alegro mucho de tener la posibilidad de estar con ella cada vez que puedo.

Besos,

Enigmática

Natacha dijo...

Enigmática, pues ya sabes, a recuperar el tiempo... que luego se van y ya no tiene remedio.
Un beso, bonita y otro para tu abuela.
Natacha.

Kety dijo...

Qué buen homenaje a tu abuela.
Esperemos que nuestros nietos recojan el mismo legado.
Te felicito por tu blog
Un abrazo

Natacha dijo...

Kety, muchisimas gracias por tu amable visita.
Espero verte por aquí siempre que te apetezca. Eres bien recibida en esta hermosa trastienda.
Un beso, cielo
Natacha.